"LA CARRETA DE LAS 6 NO PASÓ"

Esteban Casañas Lostal

Anoche me puse a darle güiro al asunto ese del transporte por tracción animal y no pude dormir. No es fácil caballeros, y ustedes lo saben muy bien. Yo sé que los socios que se reunieron en Río de Janeiro tenían buenas intenciones. De verdad, son buenos ambias, pero ustedes saben como son las cosas en el patio. Muchos trancapuertas, mucha intriga, demasiados planes, millones de inventos, porque la dura es esa, hay que inventar. ¡Ná! Que no es así de jamonete como lo pintan, pero así son esos aseres que van a las Conferencias. Así como así levantaron la mano y ya, nos llenaron la isla de caballos y carretas, así de guaguancó, como si fuera tan fácil.

¡Ya saben! Como anda en el aire todos esos planes de la transición hacia la democracia, la reconciliación nacional, y la repartidera de besitos y aquí no pasó ná, yo creo que se debe incluir en esas agendas este lío de los caballos y las carretas.

¡No hay que ser pesimista coño! Hay que decirlo así porque nosotros los cubanos nos zumbamos y mandamos. No hace falta decirlo, pero hace falta recordarlo. Tampoco así, no es que seamos malos, pero de cualquier manera si no llegamos nos pasamos. No quiero ni pensar cuando lleguen los de acá a La Habana, y como eso del transporte animal fuera un logro de Castro, agarren una metralleta y comiencen a caerle a tiro a cuanto caballo se les ponga delante. ¡Coño tampoco así! Que los animalitos no tienen culpa de eso, es más, deben estar incluidos en la reconciliación y darles sus cuotas de besos.

¡Relax mi socios! Yo sé que los ánimos están caldeados, pero hay que buscarle siempre el lado positivo. Tiene que haberla y hay que darle güiro, esa es la cosa. ¡Ya ven! hablando y razonando la gente se entiende.

¡Miren! La atmósfera estará limpia de ese molesto carbono que se colaba por las ventanas de la casa, ¿es verdad o mentira?, no habrá tampoco ese molesto ruido de los motores, ni los edificios temblaran como lo hacían cuando una guagua caía en un bache, ¿es cierto o no? Ya ven que hay cosas positivas. ¡Ahí está! Se pueden quitar todos los semáforos, eso representa ahorro de electricidad, mano de obra, bombillos, etc. Bueno, tal vez cuando todo se llene de caballos no exista la electricidad y hayan racionado la pólvora para el cañonazo de las nueve. No es que sea pesimista, pero al paso que van las cosas.

¡Métanle coco! Nos quitamos toda la jodedera de los talleres y la gente con sus inventos, no hay que comprar piezas de repuesto, ¿saben cuánto se ahorra la economía con eso? Por eso se los digo, el asunto no es aterrizar en La Habana con una metralleta y caerle a tiros a los infelices caballos, tampoco así coño.

Hasta las mismas calles no se joderán con el peso de esos carruajes, ¿ven?, al carajo todas esas máquinas pesadas, la peste a asfalto y los prietos con los martillos neumáticos y la peste a grajo. ¿Qué me dicen de las poncheras? ¡Pa’la calle con toda esa gente! No hay que comprar neumáticos, y tampoco hacen falta las gasolineras. Ya ven que si se mira positivamente siempre se encuentra el lado bueno de las cosas. ¡Relax muchachos! Todo tiene arreglo, hasta se puede disminuir el estudiantado, total, si la mayor parte del tiempo se la pasan en eso, templando. ¡Ya saben! Guillotina que tú conoces con la facultad de ingeniería mecánica, las carretas llevarán pocos caballos de fuerza y no hace falta saber cálculos. Y abajo también con la policía motorizada, pa’su provincia a esos nagüitos que pululan en La Habana.

Bueno, también tiene sus partes malas, pero tómenlo con calma, mucho relax que ustedes conocen. ¡Miren! Si ya están agotados vayan para el portal de la casa y abran un laguer, dentro de un rato continuamos……… Claro que tiene sus contra el asuntico de los caballos. Se espantará el carbono, pero quien le quita la peste a mierda de caballo a toda la ciudad. ¡Vamos! No nos engañemos, ustedes ya saben como somos de complejistas los cubanos y nadie va a querer hacer esa pincha. ¿Ponerse a recoger mierda de caballo en la calle? ¡Coño! Ni el mejor de los militantes. En eso que han pensado tienen razón, nos vamos a encontrar la capital repleta de mierda y con los tragantes bloqueados, no lo discuto. ¡Ya sé! Que la limpien los que optan por una tarjeta blanca.

Luego viene el lío de la jama para esos caballos. ¡Caballeros! Que la gente de La Habana no está pa’eso. Ese es tremendo lío, van a querer traer a más nagüitos y ya las barbacoas están repletas. ¿Hierba? Ya ustedes saben, otros planes del loco como los del Cordón de La Habana. Es terrible, tenía que haber comenzado primero por las noticias malas.

¡Otra cosa! Hay que aumentar el cuerpo de policía para cuidar a esos animales, ¿o se les olvidó la cebra que se comieron del zoológico? ¡Dime tú! Estamos jodidos y no alcanzan los policías que botamos de la motorizada, hay que traer a más nagüitos porque la gente no entiende con el lío de la jama.

Nada, la cosa es más dramática de lo que pensaba, hay que llenar a La Habana de establos y bebederos para los cabrones animales, ¿y qué me dicen de los viajes interprovinciales? Hay que poner caballos de relevos en cada tramo, construir hostales, etc. ¡Todo un rollo caballeros! Hay que darle coco al asunto, es más serio de lo que pensaba. ¡Pero coño! Tampoco es pa’agarrarla con los pobres animales que no tienen culpa de nada. El lío somos nosotros los cubanos, nada fáciles. ¿Le han dado güiro al asunto de diferenciar a los caballos particulares de los estatales? Ahí si que no camina la cosa esa de las chapas amarillas y azules. No nos ceguemos, viene el administrador de los caballos y les quema una marca, luego viene un biznero se lo roba y le marca otra. Lo descubren y vuelven a ponerle la marca del estado, se lo vuelven a robar y marcan con una particular. Porque olvídense de eso, si el estado les pone a sus caballos HB como a los carros, atrás viene un cabrón y le pone Bonafini, ¿quién lo va a desmentir?

No es fácil, en Cuba nada es fácil, ni se imaginan cuántas leyes habrá que cambiar, ¿y para el que se robe un animal? ¡Paredón coño, pa’que aprenda a respetar! ¿Pero estamos en la transición? ¡Ñoo, verdad que sí!............... Hay que ver, hay que ver si ese plan se aplicó a todo el transporte, me imagino que si, ya saben como están las cosas. Hay que regular el uso de las ambulancias, no se debe permitir que ocurran las cosas del pasado, todo tiene que ser racional. ¡Eso sí! Hay que decomisar los coches y caballos de los dirigentes, desmovilizar a los animales que pertenecieron al ejército y destinarlos al uso social. ¡Relax caballeros! Yo sé que ya están acostumbrados a los coches con aire acondicionado, pero que todo sea en beneficio de la patria. Acudimos al patriotismo de todos, en especial de los que viven en Hialeah, no sé, pero me parece que vi algunos caballos por allá.

Eso es, debemos arribar a la isla con espíritu positivo, pensar siempre en la reconstrucción, en la transición, en la reconciliación y la repartidera de besitos. ¡Mente positiva! Respiren profundo………… eso es, cuenten hasta cien, suba al avión de regreso y ya sabe, nada de ametralladoras consigo, muchos besos desde que se tire en el aeropuerto.

¿Y qué hacemos con todos esos que se quedaron sin empleo? Ya sabía que me harían esa pregunta, no se puede negar que los cubanos somos un caso complejo. ¡Señores no se rompan la cabeza! Que agarren una balsa y se larguen al carajo por inconformes, escorias, vagos, delincuentes, gusanos, apátridas y mafiosos.

¡Mente positiva caballeros! Olvídense del carro con aire acondicionado, del taxi que llega a los cinco minutos, de las guaguas y metros de Miami, de las reservaciones de pasajes por Internet. ¡Olvídense de todo esto! Mucho relax y mente positiva, borre todo el casete y no olvide que estamos en transición, mucha reconciliación y besitos, aquí no ha pasado ná.

¡Adáptese como pueda! No se asuste cuando llegue a la parada y la vea abarrotada, relájese y tenga la misma serenidad de los que allí se encuentran. No hable mucho para que logre pasar inadvertido por ellos, no olvide que están viviendo un profundo trauma, luego pregúntele a cualquiera.

-Ven acá mi socio, ¿ya pasó la carreta de las 6? No le ponga mucho énfasis o sentimientos a su pregunta para que no lo tilden de comemierda, solo espere la respuesta.

-La carreta de las 6 no pasó. Trate de ser cortés y dar las gracias, resígnese a esperar la próxima carreta, debe pasar al mediodía.


FIN


Esteban Casañas Lostal
Montreal..Canadá
2004-08-12

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