¡JAQUE MATE AL 26 Y AL "P.S.P."!

por Esteban Fernández


Durante el año más importante y trágico de la Historia de Cuba, 1959, Fidel Castro acaba con todo en Cuba, acaba con las instituciones, con los batistianos, con los políticos, con la Iglesia Católica, con las religiones en pleno, con los ricos, con la clase media, se coge los periódicos, las propiedades americanas. Vaya, acaba con todo. ¿Acaba con todo? No.

Todavía no acaba con todo en Cuba. ¿Que queda en pie?. ¿Quienes quedan allí con autoridad, con prestigio y moral?. Quedan en pie ¡la gente de Fidel!, el Movimiento 26 de Julio, los que vendieron bonos, los que sé jugaron la vida, los que hicieron atentados, los que realizaron sabotajes.

¡Esa es la única fuerza grande que queda en nuestro país!, es el grupo de hombres y mujeres, es el movimiento, el aparato, la organización, de la cual Fidel Castro se ha valido y utilizado para adueñarse del poder.

Ya los curas no cuentan, ni los antiguos políticos representan un peligro, a sangre y fuego han acabado con él ejercito, los americanos no tienen "voz ni voto", los diferentes movimientos (como el Directorio o El Segundo Frente) han sido diezmados y tirados a mondongo. ¿Que queda en Cuba? Los "aguerridos militantes del M-26-7".

Y entonces sucede lo increíble, lo inaudito, lo inesperado: Fidel Castro Ruz le va para arriba a su PROPIO MOVIMIENTO, lo destruye, lo pulveriza, lo acaba.

Hasta al mismo monstruo que él creó le coge miedo, le representa un peligro, le hace sombra. Y el primer paso lo da con una simple frase: "No me digan lo que hicieron en favor de la revolución sino lo que están dispuestos a hacer en el presente y en el futuro".

Esa simple frasecita acaba con los méritos (acaba con el pasado, acaba con la aureola de la lucha armada contra Batista) de quienes no acepten ser sus testaferros.

Y de paso, esa frasecita le abre de par en par las puertas a cuanto oportunista existía en el país. Es decir, que un hombre podía haber sido jefe de Acción y Sabotaje del 26 de Julio en La Habana (COMO ALDO VERA), haberse batido 20 veces con la policía habanera, haber puesto 27 bombas en Luyanó y en Regla, pero cualquier mequetrefe que "jamás le tiró ni un hollejo de naranja" al régimen de Batista podía comenzar a gritar "Viva Fidel", poner un Comité de Defensa en su casa y eso era mil veces más loable que toda la historia revolucionaria de todos los miembros del "M-26-7" juntos.

Acto seguido forma las "O.R.I", donde él "M-.26-7" es simplemente un desairado miembro más, y al frente de las "Organizaciones Revolucionarias Integradas" ponen a un viejo militante del "Partido Socialista Popular".

Crea las "Milicias Populares" más que para la defensa de la revolución para agrupar a los oportunistas y darle el "jaque mate" a su famoso "M-26-7".Oh ¿pero que pasa entonces? que al acabarse también él "M-26-7", al no existir las instituciones, ni nada ¿qué queda todavía en pie? los comunistas que se envalentonan, que han servido de cuña en las "O.R.I" y que se han prestado a las maniobras sucias de Fidel para barrer del mapa al "M-26-7".

El "P.S.P." de verdad se cree que "al fin llegaron al poder". Pero sé equivocaron. Al poder llegó un solo H.P. Y entonces el tirano le va "con la manga al codo" para arriba a los comunistas, acaba con ellos, les hace juicio publico, los acusa de ser una "Micro-fracción", barre del mapa a Ordoqui, elimina a Escalante, condena a muerte a Marquitos, los acusa de ser los chivatos de Humbolt 7. Y de ahí en lo adelante quedó comprobado que en Cuba lo único más peligroso que ser enemigo de Castro es "hacerle sombra". Y sino, pregúntenle a Camilo.



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