Los Asesinos y la Legitimidad
Por José Sánchez-Boudy


Comparto ideas con Manuel Prieres. Y estamos de acuerdo: los comunistas asesinos están tratando de legitimizarse con el voto popular. Como han mantenido intacta la armazón interior, y como los socialistas les han servido, por su debilidad y su amor por el marxismo, para conservar sin fallas el aparato internacional no sólo dominan los antiguos satélites de la Unión Soviética sino que están dando, en los momentos que escribo, una gran batalla por el poder en Rusia.

¡Los asesinos dando una batalla por el poder a través del sufragio democrático! Este es el pluralismo inventado por los comunistas y aplaudido por los "tontos útiles", los que se quieren hacer más demócratas que los demócratas, pero sobre todo por los que creen que haciendo concesiones al marxismo llegan al poder sin problemas. ¿Cómo es posible que estén en los parlamentos cuando mataron de un tiro en la nuca a miles de personas? Esto no es democracia, esto es "comer supercativía", las potencias occidentales.

Esta gente, lo repetiré hasta que se me caigan las cuerdas vocales, son el grupo más grande de asesinos que ha dado la historia. Ahora se ha sabido que en Cambodia, donde vaciaron las ciudades y llevaron a todo el mundo para el campo, no mataron. dirigidos por Pol Pot que había estudiado en París, que hablaba francés a la perfección, que había adquirido el refinamiento francés, no mataron a un millón de personas como se creyó originalmente sino a dos millones de camboyeses. ¡Toda la dirigencia era de educación francesa! Y culta. Pero el marxismo es el veneno del alma.

Y en Francia estudió el Ministro de Relaciones de la China comunistas, compinche de Mao Ze Zung; el último maestro de escuela y "poeta de fino lirismo", como lo llama al asesino su socio, el norteamericano Snow, que escribió el libro más completo sobre "la Marcha Larga" e inventó el mito de la misma. Mataron cuarenta millones de chinos. Hacía poesía para ocultar sus crímenes: El Máo. El fino verdugo, Asesino.

Porque para estos asesinos --como son los reciclado porque formaron parte del aparato de terror y de muerte -- los hombres sólo cuentan como fertilizante. El rumano Gheorgiu, autor de dos libros del Siglo: "La hora veinticinco" y "Los condenados del Danubio", relata, en una de sus obras, cómo sembraban, sobre los cadáveres, árboles, los comunistas, con el pretexto de que el cuerpo humano produce un gran abono. Estos son a los que se quiere legitimar mediante el voto. Los que el Occidente ha dejado seguir aspirando al poder en vez de llevarlos a los tribunales de Derecho. Aplicarles la Democracia en los Tribunales de Derechos. Con todas las garantías jurídicas.

Sigan aquí haciendo héroes de los que llegan de Cuba, que ocuparon grandes puestos en el aparato de destrucción, llevándolos---y hasta entregándoles--- a los programas de radio; dejándoles dictar conferencias; haciéndolos héroes, cuando en su mayoría son, como dice el poeta Israel Rodríguez en su libro "Charada", una obra clásica sobre Cuba, cuando en su mayoría son "individuos que han viajado en el vientre del Caballo de Troya".

Sigan haciéndolos héroes, permitiéndoles, como los Dialogueros y Plataformeros, como todos los Dialogueros, que a "Castro hay que pasarlo por las urnas", y verán cómo los bobos compran soga para su propio pescuezo. Nunca la frivolidad política ha llegado a tanto ni la elefantiasis del ego de dialogueros que se creen salvadores de la patria. ¡Dios nos coja confesados!

Cuando Churchill le preguntó a Stalin cuántos muertos había costado la implantación del Marxismo-Leninismo, en Rusia, éste le dio una cifra de milliones. Irritado Churchil replicó: "pero es un asesinato". Stalin la contestó: "cuando se mata a un hombre podrá llamársele por ustedes crimen pero cuando se mata a millones es una estadística".

Aunque gane Boris Yeltsin como todos le rogamos al Señor suceda aunque a Dios rogando y con el mazo dando. Porque sino pasa como reza el versito español: "Llegaron los sarracenos y nos molieron a palos --Que Dios proteje a los malos cuando son más que los buenos".

El problema del postscomunismo se ha trabaja muy mal por Occidente. El otro día leía en un periódico francés, en "Le Mondé", si mal no recuerdo, en la página de entrada, de que los Estados Unidos son el primer país de la tierra, en poderío, pero que en política exterior no saben a dónde van. Y es verdad. Deberían los Estados Unidos leer la Enciclopedia de la Segunda Guerra Mundial de la Revista Life que tiene las foto- grafáis y las estadísticas de las "limpiezas religiosas y étnicas" llevadas a cabo durante la ocupación alemana en Yugoslavia por los diferentes grupos étnicos y religiosos del país. Algo como hoy: ¡Escalofriante! 0 leer el informe que hizo hace más de setenta años el Conde Sforza sobre el problema yugoslavo.

Los victimarios están organizados a más no poder. Tienen billones y los vuelcan en las contiendas electores. Se quieren legitimar y lo están logrando con el voto popular porque el comunismo deja al hombre confuso. Porque después de setenta años ha permeado tanto a los pueblos donde estableció su dominio que éstos no ven el camino. No hay en ellos anticomunistas sino gente desorientada por el terror de antaño. Sin guía. Zombies.

Sigan pues dándole rienda suelta a los reciclados, a los del vientre del Caballo de Troya y ya saben que viene: Un nuevo paredón.


FIN


José Sánchez-Boudy
Diario Las Américas
DLA 6-25-96

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